La CARAVANA MIGRANTE y el ODIO: una visión PSICOANALÍTICA ✅

La caravana migrante proveniente de honduras y otros países de centro América han desatado una gran polémica. Dos puntos de vista totalmente contrarios se hacen ver. Los que están a favor de brindar apoyo a los desplazados, con comida, refugios, servicios básicos e incluso vestido. Y se encuentran los que están en contra de brindar apoyo alguno. Estos últimos son los que nos encargaremos de analizar, buscar de donde viene ese repudio y odio.

El nacimiento del odio a la caravana migrante

Podemos entender al sujeto como una dualidad, entre lo bueno y lo malo. Sin embargo, nuestro lado malo es que no nos es permitido mostrar en sociedad. Es reprimido por el Súper yo como si fuera un mecanismo de defensa. Existen características que sobresalen y que identifican a nuestra época actual. La crueldad excesiva  y la cual no es funcional es una de ellas e incluso podríamos decir que la principal. Sus manifestaciones las podemos observar claramente en las grandes matanzas de personas por grupos radicales. Los supremacistas blancos en América del norte y Alemania o el Yihadismo en los países islámicos. Son los dos ejemplos de un radicalismo religioso y racista que desatan olas de una crueldad excesiva.

Estas prácticas son llevadas a cabo principalmente por los más jóvenes o los excluidos de la sociedad. Los cuales se sienten atraídos por una ideología que atiende a una parte de sus instintos más básicos. Se puede entender que es una violencia muy básica, misma que no tiene un fin, utilidad o motivación alguna.

El discurso

El siglo XXl cuenta con los niveles de migración más altos registrados en la historia. Nunca antes se había visto un desplazamiento de personas como los que se viven día a día alrededor del mundo. La caravana migrante que está pasando por México no es la primera, pero si es la más grande. Y al parecer no será la única. No es algo que debería de sorprendernos si lo comparamos con otros países en los cuales los números son mayores.

Esta caravana migrante en México. Ha generado el ambiente perfecto para crear el mismo discurso lleno de odio que se utiliza alrededor del mundo. (Nota: No estamos hablando de todos los mexicanos, solo aquellos que han mostrado su inconformidad de forma agresiva).  Sin ir tan lejos, podemos hablar de nuestro vecino del norte, los Estados Unidos de América. Los mexicanos son violadores, rateros, miembros de pandillas, nos quitaran nuestros trabajos, son flojos, etc. Si ponemos atención y escuchamos la manera en que algunos mexicanos se expresan podemos identificar un discurso similar. Estas acusaciones vagas solo sirven para justificar la violencia hacia la caravana migrante con casi total impunidad. Además de que se va esparciendo como un cáncer social.

El mal básico 

Golpear, maltratar, ofender a un inmigrante es resultado de un “desagrado”  o malestar por la mera presencia del otro. Podemos decir que nos encontramos en frente del mismo “mal básico”. Como sabemos, este mal básico es el resultado entre el desequilibrio entre el Yo y el Jouissance (goce). Entre la tensión entre el placer y el cuerpo extraño de ese gozo. Este desequilibrio es el más básico que suele darse. En la relación del sujeto con la causa-objeto inicialmente ausente de su deseo.

Podemos decir que lo que en realidad nos genera un “malestar” en el “otro” (latinoamericano, mexicano, hondureño…). Es una aparente relación privilegiada con el objeto. Al parecer el otro aparece como una amenaza al intentar sustraer el objeto-tesoro. O es que ya lo ha sustraído y por eso nosotros ya no lo tenemos. Todo esto, claro está, es lo que desencadena una serie de ataques violentos contra la caravana migrante. Violencia pura, que como hemos dicho anteriormente no genera nada.

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